El Supremo Tribunal Electoral anunció que colaborarán con el control de los comicios personas procedentes de 36 países y tres organismos internacionales. Es la misión más numerosa en la historia electoral del país

La comitiva de observadores extranjeros superará ampliamente a la media de veinte delegados que acudieron a Brasil con motivo de los comicios de 2002, según informó la autoridad electoral.
El grupo más numeroso, con 33 representantes, es de la Argentina, secundado por México, con doce enviados; Colombia, con siete; y Paraguay, con seis, aunque hay países de todos los continentes, incluyendo España, los Estados Unidos, China, Timor Oriental, Namibia, Irán y Haití.
A ellos se sumarán los representantes de organismos internacionales como el Mercosur, con 11 observadores, la Organización de Estados Americanos (OEA), que envía dos supervisores, y el Parlatino, con un delegado.
Entre la totalidad de enviados internacionales se encuentran legisladores de todas las tendencias políticas, autoridades electorales, diferentes cargos de los gobiernos nacionales y regionales, miembros de ONG, estudiantes y periodistas.
El Tribunal Supremo Electoral explicó que algunos países, como Italia y Rusia, decidieron enviar a representantes para interiorizarse en el sistema de votación con urnas electrónicas que se instauró en Brasil en 2000.
Asimismo, se explicó que, si bien casi la mitad de los supervisores permanecerán en la capital, Brasilia, también se vigilará el proceso electoral en San Pablo -el mayor colegio electoral del país- Minas Gerais, Río Grande del Sur, Paraná, Bahía y Mato Grosso del Sur.
En los comicios generales del 3 de octubre, 135,8 millones de brasileños se acercarán a las urnas para elegir al sucesor del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y a los gobernadores de los 27 estados del país y renovar los legislativos nacionales y regionales.