Hay indignación en la comunidad internacional y negativa de destacados intelectuales a participar de un evento apadrinado por un régimen oscurantista y represivo que no tolera la disidencia

Este año, la celebración del Día Mundial de la Filosofía el próximo 21 de noviembre estará precedida de boicot y polémica. La insólita aceptación por el organismo de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura de la candidatura de Teherán como sede de una conferencia que pretende promover "la discusión racional y el libre debate de ideas" ha despertado un generalizado repudio.
La UNESCO celebró por primera vez el Día Mundial de la Filosofía en 2002 en París. Pero desde el año 2005, el éxito de la convocatoria llevó al organismo a rotar la sede para conceder a otros países el honor de albergar el encuentro. Desde entonces, Chile, Marruecos, Turquía, Italia y Rusia han sido los escenarios elegidos. Increíblemente, Irán se ofreció para acoger la conferencia hace dos años y no fue objetado por el organismo de la ONU.
"Es como celebrar el Día de la Filosofía en el Berlín de 1938", dijo indignado Ramin Jahanbegloo (ver nota relacionada), un filósofo iraní exiliado en Canadá, tras ser liberado de la prisión Evin de Teherán.
Encarcelado por mantener "contacto con extranjeros", Jahanbegloo, hoy profesor en la Universidad de Toronto, solicitó a la Unesco un cambio de sede, porque semejante conferencia no podía tener lugar en condiciones normales en Irán "ya que muchos filósofos no podrían asistir libremente" al encuentro. "Este es un gobierno que ha encarcelado a muchos académicos y escritores en los últimos cinco años y donde existe una total censura al pensamiento independiente y a la opinión crítica", dijo también Jahnabegloo, según un artículo del New York Times.
Como no obtuvo respuesta favorable a su pedido, el filósofo, junto con otros dos colegas del diario italiano Reset, lanzó una campaña de boicot a la conferencia que tendrá lugar en Irán.
Por otra parte, el Comité Judío Americano (AJC, por sus siglas en inglés) acaba de enviar una carta a la directora general de la Unesco, Irina Bokova, para expresarle su consternación ante una decisión que "contradice los valores esenciales" del organismo. "Los métodos crueles y sádicos utilizados por el gobierno para reprimir a la oposición requieren que ese régimen sea aislado por la comunidad internacional. Celebrar el Día Mundial de la Filosofía en Teherán sólo frustrará estos valiosos esfuerzos", dice la carta firmada por el presidente del AJC, Robert Elman, y el director ejecutivo, David Harris.
"Trágicamente, sigue diciendo la carta, (esto) servirá para fortalecer el mensaje de propaganda del presidente (Mahmoud) Ahmadinejad".
Efectivamente, según el Teheran Times, el secretario de la Comisión Nacional Iraní para la UNESCO, Mohammadreza Saeidabadi, aprovechó una reunión preparatoria en París para auto elogiar el estatus especial de la filosofía en su país. El funcionario dijo además que "la conferencia filosófica seguramente ofrecerá una oportunidad para un diálogo entre filósofos del mundo que ayudará a alcanzar un entendimiento común acerca del mundo actual y sus problemas".
En contraste, el Comité Judío Americano recuerda en su nota a la Unesco que "el gobierno (iraní) ya se ha asegurado de silenciar cualquier punto de vista opositor, habiendo cerrado la participación (en la conferencia) a todo filósofo moderado". Además, dice el AJC, "la horrenda situación de los derechos humanos en Irán ha sido muy bien documentada y condenada por un conjunto de respetados organismos internacionales".
El organismo también denuncia que uno de los participantes oficiales, Mohammad-Javad Larijani, es un promotor de las lapidaciones. Y que otro, el ayatolá Mesbah Yazdi, es el mismo que alguna vez se refirió al pueblo judío como "la raza más corrupta del mundo".
Boicot
En julio, el filósofo alemán Otfried Höffe, que debía dar el discurso central en la conferencia, anunció que no viajaría a Teherán y dijo al diario Frankfurter Allgemeine Zeitung que su decisión obedecía al nombramiento de Haddad Adel como presidente de la conferencia y al "riesgo de que el Día Mundial de la Filosofía" fuese utilizado por Ahmadinejad "como una plataforma propagandística", algo con lo cual él no deseaba colaborar.
Hay que señalar que el presidente iraní decidió recientemente desplazar a Gholam Aavani como director del Instituto Iraní de Filosofía y reemplazarlo por Gholam Ali Haddad Adel, exponente de la línea ideológica más dura y yerno del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei.
Jürgen Habermas, el más prominente intelectual alemán vivo, envió un e-mail expresando su "fuerte oposición a cualquier contacto oficial con representantes del actual gobierno iraní".
Hace tan sólo diez días, las autoridades iraníes impusieron nuevas restricciones a la enseñanza universitaria de materias relacionadas con el derecho, la psicología, las ciencias políticas y... la filosofía. El argumento es que "se fundamentan en escuelas de pensamiento de Occidente" (ver nota relacionada).
Es evidente que la proximidad del Día Mundial de la Filosofía no ha insuflado al régimen islámico una mayor tolerancia hacia "la discusión racional y el libre debate de ideas" que la Unesco dice querer promover con esta conferencia internacional.