Es la segunda proporción más alta de fraude corporativo después de Asia. Creció 7% con respecto del año pasado. El robo más común, perpretado en su mayoría por los jerárquicos, es el de información y datos tecnológicos

Hay que tener mucho cuidado a la hora de contratar personal y luego seguirlos de cerca. De lo contrario, aquellos que se transforman en desleales pueden perjudicar mucho a la compañía.
Como todos los años, la empresa Kroll, consultora en riesgo en el mundo, publicó su encuesta global con respecto al fraude privado.
Sobre un total de 800 ejecutivos de alto nivel entrevistados, el 88% respondió haber sufrido algún tipo de fraude. La cantidad sustraída ilícitamente creció más del 20% en los últimos 12 meses, pasando de US$1,4 millones a US$1,7 millones por cada mil millones de dólares en ventas.
La novedad de este año es que por primera vez, el robo de datos o la fuga de información superó al de activos físicos (sobrefacturaciones, firma de contratos de provisión sin licitación, entre otros). El 27,3% de las firmas consultadas dijo haber sufrido el primer delito.
En América Latina, esta tendencia es aún más pronunciada. El robo de información es el más reportado (35%), seguido de conflictos de interés con la gerencia (27%), el robo físico (26%) y la sobrefacturación con algún proveedor (22%).
Colombia es el país más afectado de la región. Tras años de no haber invertido en la prevención, el 94% de los ejecutivos encuestados afirmó haber sufrido un fraude en el último, el porcentaje más alto de la región. El impacto directo es la inversión. La mitad de los entrevistados aseguraron que sus empresas fueron disuadidas de operar en otras parte de América Latina debido al fraude.
En Brasil, el principal problema es el robo de información récord: el 43% de las firmas dicen haberlo sufrido, muy por encima de la media del 35 por ciento. Si no se actúa con más rápido, según Kroll, la corrupción privada puede agravarse en la próxima década ante la gran cantidad de obras de infraestructura necesarias para el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.
En la Argentina, las consultas a Kroll por problemas de empleados desleales aumentaron 200% en un año, la mayoría con personal jerárquico involucrado.
La renuencia a la denuncia es la principal característica del país. Tan sólo el 1% de los casos de corrupción privada llega a la Justicia penal o civil o comercial. Las razones son la preservación de la imagen de la empresa, la lentitud y la tendencia garantista de los jueces argentinos.
¿A qué se debe tanto delito corporativo en América Latina? Según los empresarios, a la alta rotación de personal, el no cumplimiento de las regulaciones y a un mensaje de impunidad de corrupción que baja, a veces, desde lo más alto del poder político de turno.
A nivel país, el de más alto porcentaje de fraude corporativo es China: 98% de los ejecutivos encuestados dijo haber sufrido algún tipo de delito.
Por último, al diversificar por sector afectado a la investigación, las empresas de servicios financieros fueron las más golpeadas por el fraude (42%). La crisis internacional que arrancó en 2008 y se extendió durante todo 2009 sigue impactando. Según Kroll, la energía de las entidades financieros se distrajo en la incertidumbre global y los despidos masivos descuidaron el control de los negociados internos.