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01-12-10

Israel siente que las filtraciones de WikiLeaks le dan la razón

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La amenaza nuclear iraní aterroriza al mundo entero y en especial a los árabes, pero sólo el Estado hebreo tiene el coraje de decirlo abiertamente, afirma un editorial del diario Yediot Aharonot

Crédito foto: Reuters

A continuación, el texto integral de la columna de Sever Plocker que, con el título "¡Israel tenía razón en todo!" publica el periódico israelí.

 

Si WikiLeaks no existiera, Israel debería inventarlo. Una verdad que no deja lugar a ninguna ambigüedad estalló a la luz del día. El mundo entero, y no sólo Israel, está aterrorizado por la amenaza nuclear iraní. La nuclearización de Irán no es paranoia israelí, como pretendían algunos. De Riad a Moscú, los dirigentes del mundo pierden el sueño. La cuestión iraní es el hilo conductor de cientos de miles de documentos publicados por WikiLeaks. De ellos surge que el mundo espera de Israel y de los Estados Unidos, en ese orden, que hagan algo para cortarle el camino al "Hitler de Teherán".

 

Las filtraciones no dañan la política exterior de Washington; vienen a respaldar la principal tesis expuesta por dos gobiernos estadounidenses, que resulta ser increíblemente similar al mensaje central del discurso oficial israelí: Irán representa la mayor amenaza, clara e inmediata, para la estabilidad del mundo, que debe actuar para suprimir ese tumor maligno. Todo lo demás es secundario.

 

Ciertos medios han intentado exagerar la importancia de una orden que habría dado la secretaria de Estado Hillary Clinton al personal diplomático estadounidense, consistente en espiar a altos funcionarios de Naciones Unidas. Pero, si se estudia de cerca los documentos, se notará que la estrecha cooperación entre algunos funcionarios de la ONU y el Hamas o el Hezbollah, era efectivamente una fuente de preocupación. Esa es otrra cuestión que Israel ha evocado frecuentemente.

 

El hecho es que, hasta ahora, nada en la masa de revelaciones ha arrojado una luz desfavorable sobre Israel. El primer ministro Benjamín Netanyahu (foto) sale (relativamente) indemne, al igual que su predecesor Ehud Olmert. Incluso la declaración del jefe saliente del Mossad, Meir Dagan [que será sucedido por Tamir Pardo el 1º de enero de 2011], sobre la necesidad para los Estados Unidos de alentar la revuelta de los intelectuales y de los estudiantes en Irán se inscribe en una visión del mundo democrático -y en una larga experiencia en materia de derrocamiento de dictaduras.

 

Sin duda, las políticas exterior y de defensa de Israel nunca se han visto tan confortadas en los últimos años como el domingo 28 de noviembre pasado. Al menos en el frente iraní, y aparentemente en muchas otras cuestiones también, los dirigentes del mundo, incluidos los del mundo árabe, piensan como nosotros, aunque tengan vergüenza de reconocerlo. Una vergüenza que WikiLeaks exhibió a la luz del día.