La intervención fue autorizada en 1973 por la Corte Suprema. Un 35% de las estadounidenses habrán interrumpido voluntariamente un embarazo antes de tener 45 años

Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU, el 26% de los abortos que se produjeron en los últimos 38 años correspondieron a mujeres afroamericanas, quienes son cuatro veces más propensas a interrumpir su embarazo que las blancas no hispanas.
Casi la mitad de los abortos practicados en ese país son efectuados a mujeres católicas y evangélicas, aun cuando ambas religiones se oponen al derecho a interrumpir voluntariamente la gestación.
El Instituto Alan Guttmancher, que defiende el derecho a la interrupción del embarazo, estima en un documento publicado con motivo del aniversario de la sentencia "Roe vs. Wade", que el 93 por ciento de los abortos se debe a "motivos sociales", sobre todo por la decisión de la madre de que el hijo "no es deseado o es inconveniente".
EEUU cuenta con 1.793 centros donde se puede abortar por unos 413 dólares promedio. En tal sentido, el 20 por ciento de las mujeres lo hacen en Medicaid, los proveedores de salud que atienden a personas con escasos recursos, a pesar de que la ley estadounidense prohíbe que el dinero de los contribuyentes financie la interrupción del embarazo.
A nivel mundial, se producen más de 42 millones de abortos cada año y casi la mitad de ellos son practicados por profesionales no calificados o en países donde la interrupción del embarazo está restringida o prohibida.