En diálogo con Infobae América, la candidata venezolana opositora a la Asamblea Nacional, María Corina Machado, aseguró que cada 33 minutos asesinan a un venezolano

María Corina Machado es ingeniera industrial, tiene una Especialización en Finanzas, y en el año 2002 formó parte del grupo fundador de Súmate, una asociación civil que cuenta con 30 mil voluntarios cuyo objetivo es construir democracia, defender los derechos de los venezolanos y promover la participación ciudadana.
Por su trabajo en Súmate, Machado fue acusada por diputados de la Asamblea Nacional y por directivos del Partido Socialista Unido de Venezuela de los delitos de traición a la patria, rebelión y conspiración para destruir la forma republicana de gobierno. Durante tres años, se le impuso una medida de prohibición para la salida del país.
Entre enero de 2008 a febrero de 2009, Machado se desempeñó como presidente de esa asociación civil, hasta que, con el fin de postularse como candidata a diputada a la Asamblea Nacional en las próximas elecciones, decidió renunciar a ese puesto en la organización.
¿Qué considera usted que está en juego en las próximas elecciones venezolanas?
En Venezuela está en juego la instauración de un sistema claramente totalitario que busca eliminar las garantías y las instituciones democráticas, que, incluso, ha evidenciado una inclinación muy cercana a un régimen comunista donde se elimina la libertad de expresión y la propiedad privada en todos sus niveles. Está en juego el inicio de un proceso de construcción de una sociedad próspera, con equidad y con instituciones que realmente estén al servicio de todos los ciudadanos.
¿Considera que el gobierno del actual presidente Hugo Chávez puede calificarse de "democrático"?
Si definimos un gobierno democrático como aquel que respeta la independencia de los poderes públicos, como un gobierno que respeta los derechos humanos, la propiedad privada, la libertad de expresión, de asociación y de protesta; si definimos una democracia como el sistema en el cual el poder o las fuerzas armadas están supeditadas a la autoridad civil y donde se permite la realización de elecciones limpias, sin interferencia de los órganos del poder público y sin ventajismo, entonces, tenemos que llegar a la conclusión [de] que todos estos principios se violan de forma reiterada en Venezuela y no existe un sistema auténticamente democrático.
¿Puede la oposición vencer a Chávez?
Yo creo que quien va a lograr un proceso de transición para iniciar una auténtica democracia somos los venezolanos. Los sectores disidentes en el país somos muy heterogéneos, muy variados. Se incluyen sindicatos, el movimiento estudiantil, grupos comunitarios y, sin lugar a dudas, partidos políticos de distinto tamaño, edad y orientación ideológica, pero todos democráticos.
No es fácil poner de acuerdo a un grupo tan heterogéneo, sobre todo, cuando se enfrenta al poder que el Estado ha logrado acumular; no solamente controlar los recursos, sino también las fuerzas armadas y los órganos del poder público, como un mecanismo permanente de intimidación y persecución política. Pero yo estoy convencida [de] que los ciudadanos organizados lograremos hacer que Venezuela sea una sociedad auténticamente democrática y con inclusión para todos.
¿Cuál son las propuestas que llevará a la Asamblea Nacional?
Yo siento que, en primer lugar, lo que está en riesgo en Venezuela es la integridad de la familia. Cada 33 minutos asesinan a un venezolano. Caracas es una ciudad más peligrosa que Kabul o que Bagdad, que están en guerra. Nada más en mi ciudad, en lo que va del año, han asesinado a 426 niños menores de 5 años de edad. De modo que el tema de la seguridad, el empleo y el costo de vida de los venezolanos es un crucial en nuestra propuesta. Y lo digo como mujer, como profesional, como madre que siente que las familias venezolanas se están fragmentando, porque sentimos que a nuestros hijos, o los matan o se van del país. Dos de cada tres jóvenes venezolanos expresan, hoy en día, que si pudieran, se irían de Venezuela.
¿Cómo está posicionada actualmente Venezuela en relación con el resto de los países de Latinoamérica?
Para aquellos países de América Latina que tienen gobiernos responsables y democráticos está muy claro que Venezuela se aleja cada día más de distintas naciones de América Latina y del mundo. Hay algunos países que, desafortunadamente, han colocado intereses económicos por encima de los principios, y yo creo que eso, en el corto plazo, se va a revertir en contra de esos gobiernos. Porque han desconocido los compromisos que en tratados internacionales que hemos suscripto todas las naciones de América Latina, las que creemos en el respeto a los derechos humanos y al sistema democrático.
¿Por qué es importante una Asamblea Nacional integrada por representantes de distintos sectores?
Voy a contestarle esa pregunta en dos partes. Genaro Arriagada, un importantísimo dirigente político chileno, estuvo aquí hace un poco más de mes. Enfáticamente afirmó que para él la elección más importante que había en América Latina este año era la venezolana, ni siquiera la presidencial en Brasil o Colombia. Esta elección parlamentaria de septiembre va a cerrar un camino a la democracia y va a acentuar un sistema claramente no democrático, autoritario y con un alto componente militarista. Asimismo, va a lograr un equilibrio de los poderes públicos y un inicio de un proceso de contención a este régimen, con una vocación totalitaria.
En este sentido, el equilibrio en la Asamblea Nacional es crucial. Es un país en el cual los partidos políticos, producto de la crisis, han tenido problemas de credibilidad y de movilización, que con los últimos tiempos han ido haciendo un esfuerzo por recuperar. Y hay sectores importantísimos en el ámbito sindical, en la organización comunitaria y en el movimiento estudiantil que deben estar también representados, para que el país entienda que es un momento de unidad nacional y no solamente de unidad de distintos partidos.
¿En qué condiciones van los candidatos de la oposición al próximo proceso electoral?
Desde la perspectiva de la equidad van en gran desventaja. Nuestra Constitución prohíbe desde el año 1999 el financiamiento a los partidos políticos, mientras que el gobierno y los partidos oficialistas, de forma descarada, se benefician de los recursos públicos para el proselitismo.
El Gobierno persigue a los medios de comunicación social. Cerró Radio Caracas Televisión, persigue a Globovisión, tiene encerrados a periodistas y se registraron más de ochocientas agresiones a reporteros en la última década, las que en su totalidad permanecen impunes. Mientras tanto, el presidente de la república prácticamente a diario nos impone cadenas nacionales de varias horas. Adicionalmente, se intimida y se persigue a dirigentes, se inhabilita a través de la Contraloría General de la República que dirigentes políticos, con alta aceptación, puedan inscribirse como candidatos. Eso es de cara al gobierno y a lo que los órganos del poder público hacen para amedrentar y minimizar a la oposición.
Sin embargo, a nivel de preferencias, para mí es algo evidente que hoy somos mayoría los venezolanos que queremos un cambio para transformar a Venezuela en una sociedad mejor. Somos mayoría los que rechazamos los abusos del gobierno y los que queremos un país plural y con equidad. Si logramos trabajar y organizarnos para que esta mayoría se haga sentir, seremos mayoría en la próxima Asamblea Nacional.
¿Por qué se la relaciona con la CIA y los Estados Unidos?
Porque todo aquel que en Venezuela emite una opinión que disiente de los planteamientos del Presidente es automáticamente descalificado o estigmatizado. Yo he tenido la oportunidad de vincularme con personas de medios de comunicación, de parlamentos y de gobiernos de muchos países alrededor del mundo, como parte de mi trabajo de divulgar lo que hace la sociedad venezolana para resolver nuestros problemas.
Si algo tenemos claro los venezolanos es que los problemas del país debemos y vamos a resolverlos nosotros. Sin embargo, yo quiero transmitir un mensaje a la comunidad internacional. Los actos que legitiman los abusos y los atropellos del presidente Chávez, que se cometen por algunos gobiernos a cambio de favores políticos o económicos, los venezolanos los vivimos y lo sufrimos como una ofensa directa. Porque creemos en la democracia y apreciamos el hecho de que Venezuela fue siempre un país que le abrió los brazos a todos los hermanos latinoamericanos que tuvieron problemas o momentos de dificultad en sus democracias.