En medio de la tensión con Chile por una posible demanda ante la Corte de La Haya, el presidente Morales analiza nombrar un "embajador plenipotenciario" para que difunda el reclamo
El centenario reclamo de Bolivia por una salida al mar Pacífico (que perdió en una guerra en 1879) se ha convertido en la obsesión de Evo Morales en los últimos días. El mandatario sorprendió, el 23 de marzo -día en que su país conmemora el Día del Mar-, al anunciar que demandará a Chile ante organismos internacionales, posiblemente ante la Corte Internacional de Justicia.
Morales argumentó, entonces, que tomó la decisión ya que no obtuvo de Chile ninguna propuesta en cinco años de negociar bilateralmente el asunto. La noticia causó malestar en el gobierno de Sebastián Piñera, que respondió que su país no tenía problemas limítrofes pendientes.
El presidente boliviano se muestra, ahora, dispuesto a impulsar una campaña mundial para dar a conocer su petición. Reconoció haber instruido a los legisladores oficialistas a plantear el reclamo boliviano en todos los foros internacionales en que participen.
El mandatario indicó, además, que analiza, junto a su gabinete, la posibilidad de designar a un "embajador plenipotenciario de reivindicación marítima", aunque aclaró que aún no tiene un candidato. Otra opción, dijo, es crear una dirección de asuntos marítimos que se encargará de impulsar una estrategia legal para apelar a tribunales internacionales.
Tras conocer la intención de plantear una demanda en contra de su país, el canciller chileno, Alfredo Moreno, acusó a Morales de cerrar el diálogo. "¡Cómo podemos cerrar el diálogo!", respondió en conferencia de prensa el boliviano y consideró esa declaración como "una amenaza". Y agregó que, a pesar del desencuentro, su país y Chile deben negociar asuntos bilaterales como el comercio, la inversión, el contrabando y el narcotráfico.
"El problema está en el tema soberanía, tengo un mandato constitucional que cumplir y si Chile no garantiza soberanía tengo la obligación de acudir al tribunal", acotó el gobernante.
Morales agradeció el apoyo de los ex presidentes Jorge Quiroga y Carlos Mesa, adversarios políticos suyos, quienes el lunes respaldaron la postura asumida por el gobierno.