Cada vez más supermecados exhiben sus góndolas vacías como consecuencia de la política de importaciones emprendida por el presidente Hugo Chávez. Ya es imposible conseguir aceite, azúcar y leche en polvo
Un informe publicado por El Nuevo Herald da cuenta de la seria situación que atraviesan miles de ciudadanos cada día para acceder a productos de primera necesidad. "En el mercado internacional, los excedentes de producción se están limitando y eso impacta en Venezuela, que depende cada vez más de las importaciones", explicó Roberto Parilli, presidente de la Asociación Nacional de Usuarios y Consumidores.
Aunque el gobierno chavista destina un creciente volumen de recursos a la importación de productos, los problemas estructurales creados por sus propias políticas y el alza en los precios internacionales de las materias primas están creando las condiciones perfectas para el desabastecimiento.
Los expertos señalaron que, si bien el incremento de los valores no debería producir automáticamente escasez, el estricto sistema de control de precios aplicado en Venezuela no permite procesar adecuadamente la alteración de costos, lo cual disminuye los incentivos para la importación de productos. Tampoco se ajustó a la devaluación del 65% del bolivar, ordenada en diciembre.
"Si esto no se toma en cuenta, se van a afectar las estructuras de producción y, con esos aumentos, ninguna estructura de costos puede soportar eso por mucho tiempo", afirmó el presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Carlos Larrázabal.
Según un estudio de la firma venezolana Datanálisis, se registró un serio déficit de aceite de maíz (29,6%); azúcar (23,9%); pollo (22%); carne de res (21,7%) y queso blanco (19,3%). La leche en polvo es el producto más difícil de conseguir en las compras diarias, con un escasez del 45,1 por ciento.
En menor medida, a los venezolanos les cuesta acceder a café, sardina enlatada, arroz, margarina, mayonesa, salsa de tomate, frijoles negros y pastas. Elementos de higiene como toallas sanitarias y pañales también faltan e incluso se pueden adquirir mediante subastas por internet.
"Ahora lo que traen los venezolanos cuando viajan al exterior no es ropa de marca, ni productos electrónicos, sino toallas sanitarias para las esposas y para las hijas. Es algo realmente penoso", indicó Larrázabal.
Ante esta situación, el gobierno está tratando de hacerse cargo de los procesos de importación y producción de bienes. "Históricamente, sabemos que el Estado ha fracasado en esos intentos porque esa no es su función natural", estimó Parilli. Agregó que "el resultado final de eso es que se le pudre la comida en los puertos".
Los venezolanos incorporaron que salir de compras implica perder varias horas tratando de conseguir los productos necesarios. "Hacer un mercado, en este país, no es tan fácil como en cualquier otra parte del mundo. Hay que ir de un supermercado a otro porque no se consigue todo en uno solo", manifestó el defensor de usuarios y consumidores.