El gobierno colombiano volvió a rechazar el diálogo que ofreció la guerrilla en su 47º aniversario. Y exigió "hechos concretos", como la "inmediata liberación" de secuestrados
Las contradicciones están a la vista. Este lunes, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia hicieron público un documento fechado el 27 de mayo y firmado por la cúpula guerrillera, en la que los rebeldes insisten con su propuesta de canje de unos 500 insurgentes encarcelados dentro y fuera del país, por 16 policías y militares secuestrados, algunos de los cuales están cautivos en la selva desde hace más de 12 años.
A las 11 de la mañana ocurrió el primer incidente, cuando miembros de la VII División del Ejército buscaban al jefe rebelde alias "Franklin" en la ciudad de Yopal, departamento de Casanare. "Cuando estaban entrando fueron recibidos por los guerrilleros, que les lanzaron una especie de tubos de plástico con explosivos en su interior, artefactos explosivos improvisados", dando muerte a un suboficial y dos soldados, precisó el general Ricardo Díaz.
"Por información técnica y de inteligencia, sabemos que las FARC tienen seis heridos, entre ellos el cabecilla alias 'Franklin'. En este momento estamos en combate y un grupo de mis hombres, apoyados con varios helicópteros artillados, los estamos buscando y haciendo la persecución", añadió el uniformado.
Por la tarde, Guillermo Roldán Correa, del Partido Conservador, y Donay de Jesús Correa Londoño, de la Unidad Nacional (Partido de la U) fueron asesinados mientras realizaban actividades proselitistas para ocupar la alcaldía de Campamento, en Antioquia.
El comandante de la Policía departamental, coronel José Acevedo, detalló que ambos estaban en pueblos de las afueras de Campamento, pero que "no tenían escoltas porque salieron sin avisar". Y añadió que los candidatos no habían recibido amenazas.
"Sabemos que hacia las 5 de la tarde el señor Roldán fue tomado como rehén y luego asesinado con disparos mientras que tuvimos noticias del asesinato de Correa, en condiciones similares, una hora después", aseveró la secretaria de Gobierno local, Catalina Lopera.
En Campamento hay una fuerte presencia del Frente 36 de las FARC, que se ha caracterizado por bloquear vías y asesinar y secuestrar personas. Además, lo acusan de atentar contra centrales de energía y carreteras.
También en Antioquia, un candidato a la alcaldía de El Bagre sufrió un atentado la semana pasada, al igual que un político que aspiraba a ocupar un escaño en el Consejo local. En tanto, la dirigente conservadora Liliana Rendón fue amenazada.
Santos exige "hechos concretos"
En este clima, el Gobierno reiteró su rechazo a la propuesta de la guerrilla comunista. "Lo que solicitamos de esas organizaciones es la inmediata y unilateral liberación de las personas que mantienen en cautiverio", replicó el ministro del Interior y Justicia, Germán Vargas.
Más temprano, el comunicado guerrillero afirmaba: "Jamás hemos renunciado a la solución política del conflicto social y armado que la oligarquía colombiana profundiza en cada ciclo de gobierno. En este casi medio siglo de confrontación armada, hemos puesto todas nuestras energías en la solución política del conflicto, pero los sectores del poder, que se crecen de privilegios en la guerra, han disparado sus arsenales para que ello no sea posible".
Vargas, en tanto, advirtió que "el gobierno no está dispuesto a montar una tribuna que no conduzca a nada", al señalar que ese tipo de declaraciones de las FARC hay que tomarlas con "beneficio de inventario". Y agregó que "nadie va a construir un escenario para un protagonismo político sin hechos concretos que demuestren la voluntad real que les asiste de liberar a estas personas".
El presidente Juan Manuel Santos ha sido reiterativo en la exigencia a las FARC de poner en libertad a todas las personas secuestradas sin ningún tipo de condiciones. Además, ha exigido el cese de todos sus actos "terroristas" y del reclutamiento de menores de edad como paso a previo a la posibilidad de emprender un diálogo de paz.
Golpes y deserciones
Antes del primer ataque de la guerrilla, una unidad militar de Arauca había reportado un golpe a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) cerca de Tame con la muerte de un hombre identificado con el alias de "El Negro", acusado de ser uno de los jefes de la columna "Domingo Laín". Un soldado resultó herido en la acción.
En tanto, el Ejército dio cuenta de la deserción de dos miembros de las FARC que se presentaron en una base militar del municipio de Altamira, en el departamento de Huila.