Una expansión del 8% anual en la segunda economía del mundo durante ese lapso garantizaría la demanda de materias primas en los mercados latinoamericanos

El Banco Mundial estimó el crecimiento chino para los próximos dos años. La marca se ubica un 1% por debajo de la marca promedio de los últimos años. Sin embargo, en el organismo no creen que esto se deba a una tendencia negativa de desaceleración.
Por el contrario, el indicador resulta un buen presagio para las economías latinoamericanas que proveen al gigante asiático de diversas materias primas y productos semi industrializados.
"Las relaciones entre china y los demás emergentes excede lo meramente comercial y se perfila como un importante bloque financiero" comentó Hans Timmer, director del Grupo de Perspectivas del BM.
Según el especialista los vínculos entre estos nuevos actores podrían llegar incluso s superar los que el gigante tiene en la actualidad con los Estados Unidos o la Unión Europea.
La perspectiva para los países en desarrollo permanece en campo positivo. Seguirán con un crecimiento de al menos un 6,3% hasta 2013.
El análisis respecto de la economía china aportó tranquilidad respecto de la situación inflacionaria. Recomendó fomentar políticas de oferta por medio del incremento de la productividad, en vez de políticas de demanda.
El panorama para los países desarrollados no resulta tan alentador. La expansión de estas economías permanecerá por debajo del 3% durante los próximos dos años.