El Presidente señaló que la tasa se redujo del 11% al 2,8% durante su gobierno. Pero la cifra incluye a los que sólo aprendieron a escribir sus datos personales y no fueron avaladas por organismos internacionales
Pese a que para García, el adelante es algo "trascendental e histórico para Perú", pero algunos expertos le han quitado valor a las cifras por que las consideran poco realistas y basadas en un concepto de alfabetización un tanto simplista.
"Se ha considerado que si una persona aprendió a firmar su nombre, así como algunos datos sobre sí mismo, ya es una persona alfabetizada. Eso realmente no es realista", señaló Madeleine Zúñiga, coordinadora nacional de la organización Campaña Peruana por el Derecho a la Educación.
Sin embargo, García, que el 28 de junio delegará la jefatura del Estado al presidente electo Ollanta Humala, encabezó un acto en el que brindó los supuestos resultados del Programa Nacional de Movilización por la Alfabetización (Pronama), en el que, según el Ejecutivo, más de un millón y medio de peruanos aprendieron a leer y escribir. Aunque sus detractores cuestionan que no hay otros estudios para contrastar las cifras.
"Recuerdo que en el setiembre del año 2006, con el entonces ministro José Antonio Chang iniciamos en Paccaicasa, Ayacucho, el lanzamiento de este programa y parecía un sueño llevar la cifra de analfabetismo del 11 al 4 %, que es el estándar internacional para ser declarado libre del analfabetismo", afirmó el mandatario.
No obstante, los expertos señalan que el plazo de entre 4 y 6 meses que dura el programa no es suficientes para que alguien aprenda a leer y escribir.
Por eso, Zúñiga comparó el anunció de García con el del gobierno de Hugo Chávez, que declaró a Venezuela libre de analfabetismo en 2005 en circunstancias similares, así como tiempo después sucedió en Ecuador, Nicaragua y Bolivia.
"Y una guardaba la esperanza de que aquí no se cometiera este error, pero al parecer era algo que el presidente iba a hacer sí o sí. En realidad no ha habido ninguna evaluación seria de por medio", remató la especialista. Y concluyó: "Este programa tampoco ataca la raíz del problema, que es la pobreza. No es que alguien descuidó no estudiar, es que no puede asistir a la escuela, no hay escuelas y no hay maestros".