La producción tendrá una certificación de respeto a la biodiversidad y de bajo impacto en el ecosistema. También se entregará a producir etanol desarrollado a base de caña

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) anunció en San Pablo que el gigante sudamericano fabricará azúcar comestible y etanol ambiental y socialmente sostenibles.
El primer certificado Bonsucro -que asegura que la producción se hizo respetando la legislación, la biodiversidad, el impacto al ecosistema, los derechos humanos y la mejoría en la producción- fue concedido a la planta Raizen, instalada en la ciudad de Maracaí.
La firma, creada este año por los grupos transnacionales Shell, de Holanda, y Cosan, de Brasil, producirá más de 2.200 millones de litros del combustible y 4 millones de toneladas de azúcar por año. La empresa de bebidas gaseosas Coca-Cola será el primer cliente en adquirir el endulzante certificado.
"Esto cambiará la industria de caña de azúcar en forma permanente", celebró el jefe del consejo de administración Bonsucro e integrante de WWF en los Estados Unidos, Kevin Ogorzalek. "Está en todas partes. Está también en nuestros automóviles. Por esto trabajamos con influyentes líderes de mercado para asegurar que materias primas claves sean cultivadas de forma que asegure un uso sostenible de los recursos naturales", agregó.
"Brasil ha demostrado un gran liderazgo en orientar su industria a adoptar un modelo de negocios más sostenible", subrayó.