En el segundo día de pruebas, el régimen de Teherán lanzó 14 misiles de corto y mediano alcance. Las maniobras se extenderán por 10 días. La televisión estatal transmite los lanzamientos en vivo

En la guerra soterrada que libra contra Occidente, Irán lanzó un nuevo desafío a Estados Unidos e Israel. Las maniobras, iniciadas el lunes, están a cargo de los Guardianes de la Revolución iraní y se extenderán por 10 días. Todos los años, el Ejército realiza ejercicios de este tipo, difundidos por las cadenas de televisión.
El Gobierno de Irán sostuvo que los misiles no son ninguna amenaza, sino "un mensaje de paz y amistad hacia los países de la región". "Tenemos la tecnología para construir misiles de mayor alcance, pero no los necesitamos ni tratamos de hacerlo", declaró el comandante de las fuerzas aéreas de los Guardianes de la Revolución, el general Hajizadeh.
Israel y los Estados Unidos están especialmente preocupados ante las sospechas de que el régimen de Ahmadinejad estaría abasteciéndose de armas nucleares. Sobre Irán pesan cuatro sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por el desarrollo de actividades atómicas.
El lunes, en el marco de sus maniobras, los Guardianes de la Revolución probaron los misiles Profeta 6, que sirven para alcanzar objetivos complejos. También dieron a conocer por primera vez un silo para misiles subterráneos. Los silos están "diseminados en las montañas y los desiertos", donde esconden los misiles "programados para ser lanzados automáticamente contra determinados", según afirmó el vocero de las maniobras, Asghar Ghelich-Jani.