El Senado uruguayo aprobó un proyecto de ley por el que se habilita a ingresar en albergues a cualquier persona en situación de calle cuya salud o vida corra peligro

Por voto unánime, los legisladores apoyaron el proyecto, que ahora deberá ser refrendado por la Cámara de Diputados para entrar en vigor. El texto señala que "las personas (...) que se encuentren en situación de intemperie completa, con riesgo de graves enfermedades o incluso de muerte, podrán ser llevadas a refugios u otros lugares donde puedan ser adecuadamente asistidas, aun sin que presten su consentimiento".
Un médico será el encargado de acreditar por escrito la existencia de dichas posibilidades mientras que el traslado no implicará, en ningún caso, "la privación correccional" de la libertad de los indigentes.
La muerte de al menos cinco personas en situación de calle a causa de las bajas temperaturas causó un profundo malestar en el Ejecutivo y críticas de la oposición, que acusan de negligencia al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) por esos fallecimientos.
El propio presidente, José Mujica, expresó su preocupación sobre el tema el pasado lunes durante la reunión semanal con su gabinete y pidió a los funcionarios una solución al problema.
Además de la norma, el Gobierno anunció que médicos y psicólogos acudirán a las calles para atender a los indigentes y para pedirles que acudan a los refugios para pasar las frías noches.
Según la ministra de Desarrollo Social, Ana Vignoli, esos centros tienen una capacidad para 800 personas y aún disponen de cupos para recibir a algunas de las personas sin techo que se encuentran en las calles de Montevideo, estimadas en unas 650. Incluso aceptan el ingreso de mascotas.
La cartera abrirá, además, tres nuevos albergues para indigentes, que se agregan a los 23 ya existentes (17 en la capital y seis en el interior del país).
Estas medidas se suman a una polémica propuesta de la Intendencia de Montevideo, del izquierdista Frente Amplio, el mismo partido que gobierna en el país, de repartir entre la población folletos en los que se pide no dar a alimentos a las personas sin casa para lograr, de esa forma, que dejen la calle y vayan a los refugios.