Acorralada por los mercados, planea ahorrar unos 43 mil millones de euros con medidas de ajuste para afrontar su crisis económica. La oposición lo acepta, pero exige la "dimisión" de Silvio Berlusconi

El Gobierno italiano estudiará este miércoles la introducción de nuevas medidas para reforzar su plan de ajuste, que pretende aprobar ya el próximo viernes para dar una señal a los mercados.
Los medios de comunicación italianos informan que las comisiones parlamentarias trabajarán sin pausa para acelerar la aprobación de un plan de ajuste por un valor de cerca de 43 mil millones de euros, que incluirá unas diez nuevas medidas.
Según la prensa, entre estas nuevas enmiendas, se prevé posponer la edad de jubilación, un nuevo plan de privatizaciones y una nueva tasa sobre los depósitos -un pedido de la oposición- que aumentará gradualmente según la cifra de la que se trate.
Los trabajos para finiquitar el plan de austeridad se están desarrollando con la colaboración de los partidos de la oposición, que tras las "jornadas negras" que ha vivido la Bolsa de Milán, comunicaron que no presentarán muchas enmiendas al decreto ley, para favorecer su rápida aprobación.
Sin embargo, exigieron que tras su aprobación, el Ejecutivo tome conciencia de su incapacidad y dimita.
Por el momento, la Bolsa de Milán parece reaccionar positivamente a estas noticias, y tras una apertura negativa, cambió de signo y pocos minutos de cotización, su índice selectivo FTSE MIB ganaba un 1,58% y se situaba en los 18.803,75 puntos.
Por su parte, el índice general FTSE Italia All-Share también abandonaba el signo negativo y aumentaba un 1,47% y llegaba a los 19.531,52 enteros.
En el parqué milanés brillan, sobre todo, los títulos del sector bancario e Intesa Sanpaolo y Unicredit suben 3,49 % y 2,7% respectivamente.
Asimismo, el ministerio de economía italiano anunció un plan de privatizaciones para recaudar fondos extra para cerrar sus cuentas fiscales.