Houria Moumni vio matar a su amiga y trató de huir, pero tropezó y cayó. Fue ejecutada de un tiro en la espalda y no murió en el acto. Familiares llegaron a la Argentina

El plomo de un proyectil calibre 22, completamente aplastado, con la cual mataron a la turista francesa fue encontrado entre unas piedras del suelo rocoso, propio de los cerros de la Quebrada de San Lorenzo, en el lugar donde fueron hallados los cuerpos de Moumni y Cassandre Bouvier.
Este hallazgo permite descartar a los investigadores la hipótesis de que las turistas francesas que recorrían el norte argentino hubiesen sido secuestradas en algún lugar otro lugar entre los días 15 y 29 de julio, cuando encontraron sus cuerpos.
El lunes 1º de agosto, el juez Martín Pérez estuvo en el lugar del hecho para ver dónde habían encontrado la bala, y junto con peritos de la Brigada de Investigaciones, y a plena luz del día, pudo darse una idea de cómo fueron ejecutadas las turistas francesas.
Además, este lunes se supo que las chicas, el día anterior al trágico viernes 15, habían participado de una cabalgata en la Quebrada de la Horqueta, en el extremo opuesto y muy lejos de San Lorenzo. Esto se sabe porque una de las dos le hizo el comentario a la recepcionista del Hostal Del Cerro, donde se alojaron hasta que salieron hacia su muerte.
Cabe señalar que desde el sábado, policías de la Brigada hicieron un relevamiento entre la gente que vende artesanías y que trabajan en las confiterías y los guías de cabalgatas y caminatas que hay en la región, mostrando una foto de una de las víctimas y exhibiendo cuatro o cinco identikits de varones, según informa el diario Clarín.
Los “cordobeses” son un grupo de jóvenes -procedentes de otra provincia argentina- que subieron al cerro apenas 5 minutos después de que lo hicieran las estudiantes francesas, y se los busca porque se cree que podrían tener información vital para el caso.