La medida sería tomada el 23 de agosto en protesta por el nuevo plan de austeridad. El gobierno de Silvio Berlusconi aprobó por decreto un ajuste de 65 mil millones de dólares. "Es un plan de rigor injusto", denuncian

En la reunión extraordinaria de la Confederación General Italiana de Trabajo (CGIL) se definirá en que fecha se movilizará el sindicato más grande del país, declaró la secretaria general, Susanna Camusso.
"No veo de qué otro modo podemos oponernos a este plan de rigor injusto", completó la dirigente.
Con el ajuste aprobado por decreto, Silvio Berlusconi intentará poner fin a los ataques especulativos en los mercados financieros contra Italia. Esta medida se suma a la adoptada en julio por el Parlamento, que preveía un recorte de US$ 69 mil millones.
El plan responde a los pedidos de los socios europeos y del BCE, que condicionó el apoyo al país a través de la compra de obligaciones del Estado a la aprobación de nuevas medidas de austeridad.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, consideró que las decisiones adoptadas por Italia son necesarias.
"Apoyo plenamente y saludo las medidas financieras oportunas y rigurosas", manifestó. Y consideró que ese tipo de accionar es necesario, "no solo para Italia, sino para toda la Eurozona".
El nuevo plan diseñado por el ministro de Economía, Giulio Tremonti, prevé reducir los costos del aparato de gestión del Estado, a raíz de la eliminación de las provincias con menos de 300 mil habitantes y de los municipios que cuenten con menos de 1.000.
Roberto Calderoni, ministro para la Simplificación Legislativa, explicó que "esto llevará a una reducción de casi 50 mil cargos políticos electivos, a los que hay que sumar varios miles de empleados que trabajan en las instituciones que serán suprimidas".
El plan fue rechazado por los representantes de las asociaciones de alcaldes y presidentes de provincias y de regiones.