“Nos instan a lanzarnos a una piscina sin agua”, declaró Camila Vallejo (foto), líder estudiantil. La ruptura coincide con una nueva jornada de movilizaciones. La crisis educativa lleva más de tres meses

En conversación con Radio Universidad de Chile, la presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile sostuvo que "la mayoría de los estudiantes están rechazando la oferta de las autoridades" de instalar tres mesas de diálogo y aseguró que "así como está, la propuesta no será aceptada".
"El Gobierno nos está invitando a lanzarnos a una piscina que no tiene agua", declaró sobre el ofrecimiento presentado por la administración de Sebastián Piñera el sabado 3 de septiembre.
Para Vallejo, "la intención del Gobierno es llamarnos a una mesa de trabajo para legitimarse como los que van a resolver el conflicto, pero postergando los temas que realmente son estructurales para el final, para que la mesa no llegue a acuerdo y quedemos validando un espacio que no va a ser conducente".
El movimiento estudiantil chileno, junto con el Colegio de Profesores, familiares y un amplio sector social, exige que el Estado asuma los costos de la enseñanza pública. La crisis paraliza cientos de establecimientos educativos hace más de tres meses.
El actual sistema educativo chileno está casi totalmente en manos privadas, tras las reformas instauradas por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Sólo el 40% de los escolares chilenos estudia en colegios públicos gratuitos, mientras que a nivel universitario no hay posibilidades de estudiar gratis. Para acceder a las universidades, los estudiantes deben solicitar créditos internos o en bancos privados. A nivel secundario, más de la mitad de la matrícula está en manos de colegios que reciben subvención estatal y el aporte de los padres.