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25-09-11 | Política

Catarata de mentiras de Ahmadinejad en la ONU

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Año tras año, la cabeza más visible del autoritario régimen iraní utiliza la tribuna mundial de la Asamblea General del organismo para lanzar afirmaciones que van de lo absurdo a lo insultante

Crédito foto: Reuters

 

Así, por ejemplo, esta vez el presidente iraní aseguró que el asesinato de Bin Laden tuvo por finalidad encubrir "lo que realmente pasó el 11-S" en los Estados Unidos. Según él, la muerte del jefe de Al-Qaeda buscó tapar los "misteriosos" acontecimientos que llevaron al derrumbe de las Torres Gemelas. También se animó a decir una vez más que el "Holocausto es un mito".

 

Éste es un resumen de las mentiras que Ahmadinejad desgranó -de momento, impunemente- en la ONU: "En Irán no hay homosexuales. No nos gustan y en nuestro país no existe ese fenómeno";  "Estamos enriqueciendo uranio sólo con el fin de usarlo en nuestros hospitales para tratamientos médicos"; "El Holocausto de los judíos en Europa es un mito"; "No estamos construyendo una planta de enriquecimiento de uranio en la ciudad sagrada de Qom".

 

Mientras Ahmadinejad asombraba a la audiencia con estas polémicas declaraciones, el pueblo iraní se indigna y frustra cada vez más al advertir que sus dichos no tienen sustento en la realidad del país.

 

De hecho, son varias las cuestiones que la sociedad le reclama, pero que el presidente reelecto en 2009 mediante fraude prefiere no escuchar. La periodista Karim Sadjadpour publicó en el diario estadounidense The Washington Post varios de los reclamos del pueblo iraní, acosado por un régimen que atenta contra sus libertades y le impide ejercer sus derechos democráticos.

 

Entre ellos se destacan los arrestos de sus rivales en las elecciones de 2009, Hossein Moussavi y Mehdi Karroubi, quienes permanecen asignados a sus domiciliarios e incomunicados. Cabe recordar que el fraude cometido en esos comicios por el régimen para asegurar la reelección de Ahmadinejad generó una protesta masiva y varias semanas de movilizaciones que fueron reprimidas a sangre y fuego dejando varias decenas de muertos y llenando las cárceles de disidentes.

 

Es por ello que la ciudadanía iraní también cuestiona la dura represión contra los disidentes que aún continúa, como lo demuestra el caso de la joven bloguera de 32 años, que recibió 50 azotes como castigo por expresar sus opiniones.

 

Ahmadinejad dijo en septiembre que "la libertad es un derecho divino", pero persigue a los bahá'ís por practicar su religión.

 

Asimismo, los iraníes le reprochan los altísimos índices de corrupción, la pésima reputación de Irán a nivel internacional -incluso peor que la de Corea del Norte- y que, un día antes de su alocución ante la ONU, un joven de 17 años haya sido ahorcado en público.

 

Además, durante la presidencia de Ahmadinejad Irán, ha alcanzado el triste récord de ejecuciones per cápita en el mundo, sin olvidar el hecho de que el régimen tiene especial predilección por ahorcar reos en la plaza pública, en el mejor estilo medieval. Uno de los últimos espectáculos siniestros de este tipo que el régimen ofreció al público fue -como se dijo- el de un menor de 17 años, un acto que implica una grave violación a convenciones internacionales suscriptas por Teherán.

 

Finalmente, los iraníes deben padecer constantes censuras y bloqueos en el acceso a Internet. Seguramente en nombre del "derecho divino" a la "libertad", reinterpretado por Ahmadinejad.