El ex senador Gustavo Petro lidera las encuestas en la capital de Colombia. Lo siguen el ex alcalde Enrique Peñalosa y la también ex legisladora Gina Parody

Petro, marcado por haber pertenecido al grupo guerrillero M-19, su oposición al gobierno y sus ganas de "desenmascarar" a quienes se aprovechan del poder para sacar beneficios, se acerca cada vez más al segundo cargo más importante del país después del presidente.
En diálogo con la agencia dpa, este hombre de 51 años dejó ver sus ilusiones de hacer de la capital colombiana una "urbe" reconocida a nivel internacional a través del manejo "humano" del transporte, el trabajo, la salud, las obras públicas, la infraestructura y la seguridad.
Petro, con el 36,7% de la intención de voto, seguido por Peñalosa y Parody, con el 21,3 y el 20,2% respectivamente, si fuese elegido, intentaría sacar a Bogotá de la crisis financiera en la que el destituido y detenido alcalde Samuel Moreno la entrega.
El candidato de ala izquierda representa ahora al Movimiento Progresistas tras su retiro del opositor partido Polo Democrático Alternativo (PDA) después de los escándalos de corrupción en la contratación pública de la ciudad que se desataron en cabeza de Moreno.
Su visión de ciudad resulta para muchos de sus contrincantes completamente utópica. Pues él confía en que su llegada a la administración distrital estará marcada por el respeto al medio ambiente, la utilización de nuevas fuentes de energía y la inclusión social.
Para este economista, los retos que el siglo XXI demanda para Bogotá, una ciudad de más de 8 millones de habitantes, deben ser enfrentados mitigando la discriminación social con inversión en educación pública y nutrición.
"Segregación social determina mayores niveles de inseguridad, expansión permanente implica mayores problemas de movilidad y obviamente cuando menciono detener esos dos procesos, estoy también construyendo por allí una política de movilidad y una política de seguridad", señaló el candidato.
Petro, que aspiró a la Presidencia en 2010 representando al PDA, está seguro de que las "mafias" que se filtran en todos los ámbitos de la sociedad deben ser "arrancadas de raíz".
"La ligación mafia Estado es fundamental para entender que una política de seguridad seria en lo que tiene que ver con el tema de mafias, implica ser capaz de debilitar las mafias por la vía de quitarles su poder político", explicó.
Para este defensor del medio ambiente, la ciudad debe adoptar una reestructuración en el sistema de transporte que ayude a mitigar los cambios que el calentamiento global ha comenzado a evidenciar en el mundo y al mismo tiempo dando beneficios a los usuarios.