La canciller alemana indicó que "costará una década llegar a tiempos mejores". Lo cierto es que la eurozona no ha conseguido más fondos para rescatar a países en riesgo, y el G-20 ha terminado sin acuerdos concretos

La canciller alemana, Angela Merkel, no espera un final rápido a la crisis de la deuda soberana en la zona euro, y dijo el sábado que costará una década llegar a tiempos mejores.
"Desde luego, costará una década hasta que volvamos a estar en una posición mejor", afirmó Merkel en su "podcast" semanal, al día siguiente de que la eurozona no consiguiera obtener nuevos fondos para sus rescates en la cumbre del G-20 celebrada en Francia.
"La crisis de la deuda no se va a superar de la noche a la mañana. Es un camino que requiere muchos esfuerzos y por el que debemos transitar paso a paso", añadió la canciller.
"En Europa, cada uno tiene que hacer esfuerzos y cumplir con sus deberes", puntualizó Merkel.