La Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea General cuestionó el accionar del régimen de Bashar Al Assad y pidió el cese inmediato de la violencia. Irán, Ecuador Venezuela, Cuba, Nicaragua votaron en contra
La resolución fue adoptada con el voto favorable de 122 países, mientras que se registraron 41 abstenciones y 13 votos en contra, como los de Irán, Ecuador Venezuela, Cuba, Nicaragua, Birmania y Corea del Norte, entre otros.
El texto, presentado por Alemania, "condena enfáticamente las continuadas violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos por parte de las autoridades sirias", destacando las "ejecuciones arbitrarias" y "persecuciones" de manifestantes y activistas de derechos humanos.
El texto insta, además, a la suspensión inmediata de la violencia contra manifestantes y opositores. Asimismo, dice que Assad debe implementar ampliamente el plan de acción de la Liga Árabe que prevé reformas y permitir el ingreso de observadores independientes.
En respuesta, el enviado sirio ante la ONU, Bashar Jaafari, acusó a los países europeos impulsores de la resolución -Gran Bretaña, Francia y Alemania- de "incitar a una guerra civil". El diplomático había intentado aplazar la votación, pero su pedido fue rechazado por amplia mayoría.
La condena emitida este martes representa, sobre todo, un llamamiento, ya que la Asamblea General de la ONU no tiene poder para amenazar. El órgano, en el que cada una de las 193 naciones representadas tiene voto más allá de su tamaño, no puede aprobar sanciones. Esto sólo lo puede hacer el Consejo de Seguridad, donde fracasaron intentos similares por el rechazo de Rusia y China.
Más de 3.500 personas murieron en Siria desde marzo en la represión del gobierno contra los manifestantes y opositores, según datos de la ONU.