La policía se enfrentó con gases lacrimógenos a centenares de manifestantes en Atenas. El Parlamento votó esta noche un presupuesto de austeridad muy severo para conseguir la ayuda económica del FMI y de la UE

La revueltas en la capital griega ha pasado a ser cada vez más comunes en un país que lleva ya siete huelgas generales, y prueba de ellos son los enfrentamientos cada vez más violentos que tienen como escenario Atenas, la capital de Grecia. Miles de personas han marchado hasta el Parlamento para recordar el asesinato en 2008 de un estudiante, Alexis Grigorópulos, a manos de la policía, así que ha sido considerado casi una provocación la aparición de los agentes, que además han lanzado gases lacrimógenos frente a algunos manifestantes que a su vez han lanzado piedras y cócteles molotov.
El asesinato de Grigorópulos en 2008, cuando sólo tenía 15 años, provocó una oleada de indignación en la juventud que se extendieron durante varias semanas y se extendió por todo el país. El pasado año, un tribunal griego llegó a condenar al policía Epaminontas Korkoneas, responsable de su muerte, a cadena perpetua por cometer un homicidio "intencionado", mientras que su compañero Vasilis Saraliotis fue condenado a su vez a diez años de cárcel por cómplice.
"Las causas que hace tres años condujeron a la juventud a salir a escena no sólo siguen siendo las mismas sino que, en el contexto de la crisis económica internacional y griega, empeoran constantemente" explicaron ahora los jóvenes en un manifiesto. "Pobreza, desempleo, miseria, represión estatal, racismo. No obstante, la sociedad parece que va abandonando su actitud derrotista".
La proclama de los jóvenes se resumen en un: "Si quieres soñar... ¡despierta!". La razón de ser de sus protestas es para reclamarle a un Gobierno lleno de "fascistas y banqueros".
Entre 5.000 y 7.000 agentes antidisturbios fueron este martes los que recibieron a los manifestantes cerca del Parlamento. Recibieron la orden de realizar "inspecciones preventivas", según el diario conservador 'Kathimerini', e incluso se ha dado la orden de parar varias estaciones de metro y de desviar el tráfico por esa zona.
Uno de cada dos jóvenes no encuentra trabajo. El economista Lukás Papadimos, que sustituyó el pasado 10 de noviembre en el cargo al anterior primer ministro Yorgos Papandréu, es desaprobado en las calles lo mientras que en el Parlamento lo tiene todo garantizado. Los tres partidos que integran el Ejecutivo -el Partido Socialista Panhelénico (PASOK), la conservadora Nueva Democracia (ND) y el ultraderechista LAOS- suman 252 de los 300 escaños del Vuli, el Parlamento y a ellos se les puede añadir algunos diputados independientes liberales y de centroderecha.
Con ese respaldo, el Gobierno aprobará un ajuste draconiano para recibir la asistencia financiera del Fondo Monetario Internacional (FMI), que acaba de aprobar el sexto tramo de ayuda a Grecia de 2.200 millones de euros, parte de un rescate más amplio acordado en 2010 por valor de 30.000 millones de euros.