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05-02-12 | Política

Advierten que el veto ruso y chino en la ONU alentará la represión en Siria

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Expertos y diplomáticos coincidieron en que el bloqueo de esos países en el Consejo de Seguridad dará vía libre a Bashar Al Assad para seguir con el baño de sangre. Washington prepara más sanciones

Crédito foto: Reuters

 

"Toda nueva efusión de sangre será responsabilidad suya", dijo la embajadora de los Estados Unidos ante Naciones Unidas, Susan Rice, aludiendo a Pekín y Moscú tras la votación que tuvo lugar el sábado.

 

Conocida la decisión, las críticas no se hicieron esperar. Varios países expresaron su indignación, y destacaron que el bloqueo se había producido apenas horas después de una masacre de civiles en la ciudad de Homs. Recordaron, además, que ambos países ya habían bloqueado una resolución de condena a Damasco en octubre.

 

Los promotores de la propuesta sostenían que su iniciativa tendía esencialmente a apoyar los intentos de salida política al conflicto fomentados por la Liga Árabe. Pero Vitali Churkin, representante de Moscú ante la ONU, se quejó del carácter "desequilibrado" del texto, que -dijo- llamaba a un "cambio de régimen" en Siria.

 

Rusia había pedido que la votación fuera postergada hasta después de la visita de su canciller, Serguei Lavrov, a Damasco, el martes próximo, pero el Consejo estimó que tras la masacre de Homs el organismo, que había permanecido callado durante 11 meses, "no podía seguir esperando", según señaló Susan Rice.

 

Los embajadores francés, alemán y británico, entre otros, subrayaron que el texto contenía varias concesiones a Moscú: no se hacía mención a una salida del poder de Assad, no se disponía un embargo sobre la venta de armas a Siria ni se evocaba la posibilidad de una intervención militar.

 

"Moscú no sólo arma descaradamente a un gobierno que mata a su propio pueblo, sino que le ofrece protección diplomática", comentó Philippe Bolopion, de la ONG Human Rights Watch.

 

Para Andrew Tabler, del Instituto para la Política en Medio Oriente, con sede en Washington, "las concesiones occidentales incitaron a los rusos a pedir más y más y Moscú brindó cobertura a la política de seguridad del régimen sirio". Durante las extensas negociaciones, Rusia "especuló con el tiempo", y su "política de respaldo al presidente Assad cosechó un triunfo", añadió.

 

Con excepción de Pekín y Moscú, los otros 13 miembros del Consejo de Seguridad votaron en favor de la resolución de condena a Siria, tres más que en octubre, cuando Pakistán, Sudáfrica e India se habían abstenido.

 

"Los rusos deben darse cuenta de que no han salido engrandecidos: pusieron palos en la rueda, reclamaron mayores concesiones, el régimen aprovechó la situación para bombardear a la población civil y terminaron por vetar el proyecto", resumió Tabler.

 

"China y Rusia no obtuvieron una victoria. El hecho de que India, Sudáfrica y Pakistán hayan votado junto a los occidentales constituye un enorme triunfo moral para los Estados Unidos y Europa", afirmó Richard Gowan, del Centro para la Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York.  El doble veto va a "afectar seriamente las relaciones de Moscú y Pekín con la Liga Árabe", estimó.

 

"Arabia Saudita y los países del Golfo van a interpretar el fuerte apoyo recabado por la resolución como un signo de que pueden aumentar la presión sobre Assad con la certeza de que contarán con un amplio respaldo internacional", advirtió.

 

El argumento fue rechazado por el embajador ruso. "Esperamos ser comprendidos por la comunidad internacional y (...) por el pueblo sirio", dijo.

 

De acuerdo con fuentes diplomáticas, Rusia se ha mostrado muy agresiva estos últimos meses en el Consejo de Seguridad. Algunos de ellos interpretan esa actitud como un signo de "reputinización" de la diplomacia moscovita en la perspectiva del previsible retorno de Vladimir Putin a la presidencia de su país.

 

Cuando a Vitali Churkin le tocó ejercer la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad, en diciembre, no dudó en apostrofar vivamente o en interrumpir a sus colegas. "Si eso es lo que va a suceder en el Consejo de Seguridad cuando Putin vuelva a la presidencia rusa, los diplomáticos de la ONU no tendrán más remedio que tomarse unos años de vacaciones", ironizó Gowan.

 

En tanto, luego de las reacciones del sábado, la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, informó que su país planea reforzar las sanciones existentes contra el régimen sirio para establecer nuevas medidas con el fin de privar a Damasco de financiación y de compra de armas.

 

"Trabajaremos para buscar sanciones regionales y nacionales contra Siria y fortalecer las que ya tenemos. Se aplicarán con gran rigor para secar las fuentes de financiación y las entregas de armas que mantienen la máquina de guerra del régimen", desde Sofía, donde realizaba una breve visita este domingo. "Desenmascararemos a aquellos que aún estén financiando al régimen y enviando armas que son utilizadas contra sirios indefensos, incluidas mujeres y niños", agregó la secretaria de Estado, quien calificó el doble veto como un "esperpento".




Fuente: AFP