El presidente de la FIFA, que fue muy crítico con la organización durante 2011 por la lentitud en las obras de infraestructura, le dio un nuevo crédito al país sudamericano: "Será un Mundial extraordinario" prometió

"Brasil va a organizar un gran Mundial. Esto es un hecho. En este momento hay personas que lo ponen en duda, pero al final verán", dijo Joseph Blatter durante una visita a Paraguay, donde la Conmebol aprobó normativas para evitar la injerencia política y gubernamental en las asociaciones de fútbol de la región.
"Naturalmente, como en todos los mundiales que hemos organizado desde hace treinta años, se dice que los estadios no se han preparado, hay problemas de aeropuertos, de carreteras, pero finalmente todo se hará", insistió.
El mandatario remarcó que para la realización de un buen espectáculo internacional de gran envergadura se debe contar con todas las garantías de las autoridades y remarcó: "No tenemos duda de que todo lo que concierne a las construcciones estará preparado. Brasil es un país sumamente futbolístico. Hay muchas discusiones, pero la FIFA no duda de que será un excelente Mundial", agregó.
Al respecto, Blatter expresó que "debe existir una comprensión mutua entre las autoridades políticas y del fútbol" y que "si existe este respeto no hay problemas", aunque reconoció que no siempre se da el "juego limpio" en estas cuestiones. "Por eso la FIFA debe intervenir sobre injerencias políticas en las asociaciones. Este es un tema que la Conmebol ha afrontado en los últimos años en este continente", aseveró.
Reconoció, además, que "el fútbol no puede ser organizado en un país sin respetar las leyes nacionales del deporte, de la educación, la salud pública o la religión".