Las tropas enviadas por Rousseff para contener la huelga de agentes lanzaron bombas lacrimógenas en las puertas del Congreso, donde 4 mil policías y familiares están atrincherados. Hay 91 muertos en seis días

En medio de una gran tensión, 600 militares intentaron desalojar la Asamblea Legislativa en San Salvador, capital de ese estado brasileño. La huelga de uniformados dejó 91 muertos.
El líder de los huelguistas, Marcos Prisco, dijo que la decisión de los policías es "resistir" dentro del edificio y advirtió que una ocupación podría terminar en "catástrofe". Según el dirigente, en la Asamblea hay unas 4 mil personas, porque los policías están con sus familiares, incluyendo niños".
El Gobierno de Dilma Rousseff ya desplegó 4.000 efectivos del Ejército, la Marina y la Fuerza Nacional de Seguridad para retomar el control de Bahía (nordeste), que vive una ola de violencia causada por la huelga policial, lo que consideró como "el mayor contingente" enviado hasta la fecha a una región brasileña para reforzar la seguridad. Ahora, estudia la posibilidad de enviar más tropas por la huelga que hoy completó seis días, según dijo el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo. "Si es necesario elevaremos el contingente para asegurar la paz y el orden público", dijo Cardozo en una entrevista al canal Globonews.
La decisión del refuerzo del contingente depende del general del Ejército Gonçalves Dias, que dirige la operación, según dijo el titular de la cartera de Justicia. Cardozo reconoció que los policías tienen derecho a la huelga, pero avisó que no tolerará "abusos" como el uso de violencia, "los actos de vandalismo" o "la diseminación de informaciones que puedan causar pánico". "La reivindicación es legítima. La transgresión, el intento de intimidación a la población y el uso de armas pagadas por el pueblo para volverse contra el propio pueblo es intolerable", agregó el ministro.
El presidente de la Asamblea Legislativa estatal, Marcelo Nilo, había pedido a los manifestantes que desocuparan la sede antes de la medianoche del domingo, después de que la Justicia declarara ilegal la protesta y expidiera 12 órdenes de captura contra sus dirigentes, uno de los cuales ya fue detenido. "La Asamblea no puede ser usada como refugio para prófugos de la Justicia", dijo en una declaración divulgada por la gobernación de Bahía.
A raíz de la ocupación, "la Asamblea está funcionando de forma precaria. Hay hombres armados por los corredores y por las rampas", explicó Nilo.
"Son decenas de policías armados que piden una amnistía y que ocuparon una parte del Congreso en Salvador desde el miércoles, cuando iniciaron una huelga" para pedir mejoras salariales, dijo a la agenda AFP Robinson Almeida, vocero de la Secretaría de Gobierno de Bahía, el cuarto estado más poblado de Brasil.
"El Gobierno sabe que el 99% de nosotros está armado. Si intentaran un desalojo, habría un baño de sangre", dijo uno de los policías al diario Folha de Sao Paulo sin revelar su identidad.
La huelga de los uniformados -que según la Secretaría de Seguridad Pública de Bahía involucra a un tercio de los 31 mil policías- duplicó el número de homicidios y levantó una ola de saqueos y asaltos a dos semanas del inicio del carnaval, que atrae a millones de turistas a este estado. Además del indulto, los policías militares en huelga exigen un aumento salarial del 50% y mejores condiciones laborales.
El sábado, el gobernador de Bahía, Jaques Wagner, rechazó el pedido de amnistía y atribuyó a los uniformados en huelga la ola de violencia.
La Embajada de Estados Unidos en Brasilia recomendó a sus ciudadanos que eviten viajar a la región mientras no se estabilice la situación en la región, que es uno de los principales destinos turísticos de Brasil en esta época del año.