El presidente de EEUU afirmó que no descarta ninguna alternativa para poner fin al polémico plan nuclear de Teherán. Pero aclaró que desea una "solución diplomática"
Las declaraciones del mandatario estadounidense coincidieron con las acciones vehementes de los principales aliados de Israel en Occidente para disuadirlo de un ataque militar unilateral contra instalaciones nucleares de Irán, con el argumento de que una agresión terminaría fortaleciendo al régimen de Teherán. Jerusalén teme que Teherán se está acercando rápidamente al punto en que un ataque militar limitado ya no sería suficiente para librarse de una bomba iraní.
"No creo que Israel haya tomado una decisión sobre lo que necesita hacer", expresó Obama en una entrevista con la televisora NBC. E insistió en que los Estados Unidos siguen analizando todas las alternativas para enfrentar a Irán -en una alusión a una intervención militar- aunque enfatizó que Washington desea armar una solución diplomática en torno a una coalición mundial.
Irán insiste en que sus investigaciones nucleares tienen propósitos civiles y pacíficos, no crear bombas. En este marco, después de varios años de inquietud, diversos gobernantes del mundo muestran ahora una verdadera preocupación de que Israel pudiera lanzar un ataque inminente contra la república islámica, una decisión que desataría una guerra amplia y perturbaría a la economía internacional.
El gobierno de Irán ha dicho que desea la extinción del Estado judío, mientras Occidente acusa a Teherán de acumular material y conocimiento para construir una bomba nuclear.
Apenas la semana pasada, el secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, no refutó una información en la que expresaba su convicción de que Israel podría atacar a Irán a principios de este año con la intención de desarticular el programa nuclear de la república islámica.