Los últimos índices evidencian una baja del desempleo, en un escenario de expansión monetaria y flexibilidad del mercado laboral. Aunque moderado, el repunte juega a favor del presidente Barack Obama

La recuperación del empleo se presenta como el dato esperanzador. Con la creación de 243.000 puestos de trabajo en enero de 2012, los Estados Unidos comienzan a presenciar su despegue económico.
Si bien todavía no se puede hablar de un repunte con vigor, las señales muestran el camino de salida de la crisis financiera, en la que el país está inmerso desde la caída de Lehman Brothers en 2008.
Más enfocados en la economía local, la tasa de desempleo en los Estados Unidos cayó a 8,3% en enero de 2011, lo que representa el nivel más bajo en tres años. Asimismo, ya son 3,4 millones los puestos de trabajo vacantes.
En consonancia, el crecimiento del 2,8% del Producto Bruto Interno (PBI) en el cuarto trimestre del año pasado fue el mejor avance que se observó en los últimos 18 meses. Por ello, los especialistas consultados por Infobae América consideran que la economía estará marcada por un “moderado optimismo” en 2012, año en que el presidente estadounidense Barack Obama se juega su reelección.
Pero más allá de los números, ¿cuáles son las razones detrás del crecimiento del país? “La raíz de la recesión de los Estados Unidos tiene que ver con un corte de crédito hacia familias y empresas pequeñas por la caída del valor de las propiedades. Ahora, las familias empiezan a pagar sus deudas, y de a poco, recuperan liquidez y se reconstruye el capital de trabajo”, explica Guillermo Calvo, profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York.
La “política monetaria hiperexpansiva” es el principal instrumento anticíclico que explica el repunte para Eduardo Levy Yeyati, senior Fellow de la Brooking Institution. “Este incentivo promete seguir hasta 2014”, comenta. Al aumentar la cantidad de dinero en circulación, la Reserva Federal deja las tasas de interés cerca de cero desde diciembre de 2008 y continúa con la compra de bonos.
“Tanto la postergación del ajuste fiscal pendiente como la flexibilidad de una economía con poca rigidez laboral también ayudaron a sostener un crecimiento que, de todos modos, sigue siendo bastante modesto”, agrega el director de la consultora Elypsis, para quien los EEUU crecerá un 2% en 2012.
En la senda del crecimiento, Calvo asegura que Estados Unidos nunca dependió de la recuperación europea, región que “está entrando en una segunda recesión”. “El acuerdo aprobado por Grecia se ve con incertidumbre, porque hay que ver si la sociedad acepta las condiciones (de ajuste) tan fuertes”, se pregunta el economista. Yeyati coincide en que la recuperación se dio sólo por factores propios. “El dólar se apreció en 2011, Europa no avanza y el motor chino está rebajado para pasar de tasas del 10% al 8% este año”, enumera.
Por otra parte, el aumento de los ingresos fiscales es, para el economista Bernardo Kosacoff, otra de las causas de la mejora de las variables económicas. “Se proyecta una reducción del déficit fiscal del 8,5% al 3,2% en términos del producto bruto para 2013”, dice.
El empuje de las empresas
Según Kosacoff, el “moderado optimismo” se manifiesta por indicadores positivos como el incremento en el nivel de actividad, el aumento al crédito y, principalmente, el desempeño de las empresas norteamericanas que operan a nivel global, ya que “nunca perdieron su competitividad”.
“Las principales cadenas de valor en el mundo siguen siendo articulados por empresas de servicios y telecomunicaciones de los EEUU”, especifica el profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Di Tella. Las pequeñas y medianas empresas (PyME) tampoco se quedan atrás. “Hay que reconocerle a la cultura estadounidense su dinamismo emprendedor”, adhiere Yeyati.
Facebook fortaleció las esperanzas entre las grandes compañías al anunciar su ingreso a la Bolsa. La empresa de redes sociales –que alcanzó los 845 millones de usuarios- hizo una entrada cifrada en US$ 5000 millones.
No obstante, la incertidumbre se posa en el mediano plazo. “El país tendrá que empezar a pagar su deuda. Si no lo hace, se puede generar una nueva burbuja entre 2013 y 2014”, afirma Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso.
Un guiño para Obama
Las decisiones económicas se pondrán a prueba en las elecciones presidenciales, que se llevarán a cabo el 6 de noviembre. En un año en que Obama se juega su reelección, el actual mandatario se mantiene nueve puntos por encima del republicano Mitt Romney. Según un sondeo realizado por The Washington Post, el 52% de los ciudadanos respalda al presidente.
“En condiciones normales, un desempleo que baja lento facilitaría la victoria del candidato opositor. Pero en este caso observo el triunfo de Obama, no tanto por su mandato o la memoria de la pésima gestión de George W. Bush hijo, sino por la incapacidad republicana de generar una candidatura atractiva”, opina Yeyati.
Asimismo, el economista Abram considera que las predicciones de reelección del mandatario demócrata “se potencian” no tanto por el factor político, sino porque la primera potencia mundial no asumirá una postura de austeridad fiscal. “La Reserva Federal ya anunció que va a seguir siendo flexible monetariamente hasta mediados de 2013”, concluye.