El barril se situó en 105,50 dólares en Nueva York. El alza estuvo impulsada por el optimismo que generó el acuerdo europeo para rescatar a Grecia y por la incertidumbre sobre el suministro desde Medio Oriente
Según cifras definitivas, el barril de light sweet crude (WTI) para entrega en marzo ganó 2,26 dólares con respecto al viernes en el New York Mercantile Exchange (Nymex), con lo que llegó a su precio más alto en los últimos nueve meses.
En tanto, en Londres, el barril de Brent del Mar del Norte con entrega en abril terminó a 121,66 dólares, un alza de 1,61 dólares con respecto al cierre del lunes.
"Una gran, gran razón detrás de esta alza es el apetito por el riesgo" engendrado por el acuerdo europeo, explicó Bart Melek, de TD Securities. "¡El petróleo explota!", añadió Rich Ilczyszyn, analista de ITrader. "Pienso que acabamos de superar una nueva marca y que el petróleo desde ahora va a tener como nivel de base los 100 dólares", observó.
Tras semanas de dudas, los ministros de Finanzas de la Unión Europea destrabaron, el martes, un segundo plan de rescate para Atenas. El acuerdo combina ayuda pública por un total de 130 mil millones de euros hasta el final de 2014 y una condonación parcial de su deuda en manos de acreedores privados. Esta ayuda, que suma un total de 230 mil millones de euros, debería permitir al país evitar la quiebra.
De manera general, Melek indicó que "cada vez más, la gente habla de la forma en que la economía internacional se recupera y la demanda bruta está mejorando".
El experto agregó que en ese contexto también influye el incremento de la incertidumbre por el "suministro de Medio Oriente, en particular Irán".
Teherán anunció la interrupción de las exportaciones de bruto iraní a Francia y Reino Unido y amenaza con tomar las mismas medidas para el resto de países europeos, lo que deja a los inversionistas temiendo un incremento de las tensiones en los suministros petroleros a Europa.
Los corredores estadounidenses se muestran inquietos ante los rumores que apuntan a que Israel podría lanzar algún tipo de ataque contra las instalaciones nucleares iraníes, lo que hace temer sobre una nueva situación conflictiva en un Medio Oriente ya perturbado por las consecuencias de los disturbios en Siria.