...

22-02-12 | Política

La oposición siria se fragmenta y Al Assad cosecha el apoyo de Rusia e Irán

Tamaño
Votá

El Consejo Nacional Sirio enfrenta rupturas internas por su tendencia proislamista, mientras que Medvedev y Ahmadinejad renovaron su respaldo al régimen. La UE prepara nuevas sanciones que afectarán las exportaciones y sus reservas financieras


 

El CNS, un organismo que emula al Consejo Nacional de Transición libio y que busca representar a la oposición, se está fragmentando por acusaciones de inclinarse cada vez más hacia el islamismo.

 

En una conferencia de opositores al régimen de Bashar Al Assad que comenzó este miércoles en Estambul, Amer Kadro confirmó la salida del órgano de uno de sus fundadores, Ammar Qurabi, quien se propone dirigir el "primer partido no islamista" sirio, según el periódico turco Hürriyet Daily News.

 

Kadro negó las acusaciones de fundamentalismo religioso y destacó que, entre los nueve miembros de la Junta Directiva del CNS, "sólo uno es afiliado a los Hermanos Musulmanes".

 

Sin embargo, Adnan Bakira, responsable de Comunicación de la organización Juventudes de la Siria del Mañana, señaló que la oposición, e incluso la revolución, ofrecen una imagen cada vez más islamista. "Antes se gritaba en la calle 'Siria Unida', ahora lo que más se escucha son eslóganes religiosos", criticó.

 

Este activista, exiliado en Arabia Saudita, abogó por apoyar al CNS y ampliarlo para que acoja todo tipo de sensibilidades y "se convierta en la verdadera voz del pueblo sirio, algo que ahora todavía no es".

 

Otros simpatizantes de la oposición, recientemente exiliados, confirmaron a EFE que "la presencia de los Hermanos Musulmanes en el Consejo es muy superior a su peso real en la sociedad siria".

 

Mientras la oposición comienza a dar muestras de un desgaste interno, luego de encabezar las protestas civiles contra Bashar Al Assad que ya llevan once meses, el régimen sirio continúa haciendo gala de su poder militar y del apoyo que Rusia e Irán están dispuestos a mantener hasta las últimas consecuencias.

 

Este miércoles, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, conversó telefónicamente con su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadinejad, sobre la situación en Siria y reiteraron su rechazo a cualquier injerencia externa.

 

"Se pronunciaron a favor de que los sirios mismos superen lo más rápidamente posible la crisis por medios exclusivamente pacíficos, sin injerencia del exterior", comunicó el Kremlin.

 

"Los dos dirigentes convinieron en que el objetivo principal actual, incluso lo hecho en el marco de las organizaciones internacionales, y antes que nada en la ONU, es impedir el desencadenamiento en el país de una guerra civil que pueda desestabilizar la situación en toda la región", agregó.

 

Al Assad recibe, desde hace meses, un apoyo diplomático y militar de Rusia, China e Irán. Los dos primeros bloquearon ya en dos oportunidades una resolución contra el régimen sirio en el Consejo de Seguridad de la ONU. Además, Moscú y Teherán entregan armas a las fuerzas de seguridad para que puedan mantener la represión a la población civil.

 

 

Nuevas sanciones

 

Un diplomático europeo anunció que, el próximo lunes, la Unión Europea (UE) tomará nuevas sanciones económicas contra el régimen sirio para debilitarlo.

 

Entre las medidas se contempla congelar los depósitos del Banco Central sirio y la mayoría de transacciones con esa entidad y prohibir las importaciones de fosfato, principal recurso natural del país, oro y otros metales preciosos.

 

A fines de enero, la UE impuso disposiciones contra las entidades financieras Industrial Bank, Popular Credit Bank, Saving Bank y Agricultural Cooperative Bank; las empresas petroleras Deir ez-Zur Petroleum Company, Ebla Petroleum Company y Dijla Petroleum Company; y 22 personas, esencialmente miembros del aparato de seguridad sirio.

 

Más de 7.600 personas, la mayoría civiles, fallecieron en los episodios de violencia desde que estalló la revuelta en marzo de 2011, informó el miércoles el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

 




Fuente: EFE - AFP