La UEFA inició una acusación formal. Los fanáticos de ese país imitaron sonidos de monos para burlarse del italiano Balotelli y desplegaron banderas con símbolos neonazis

A Croacia se le acusa de "conducta inadecuada" de sus partidarios, incluso "cánticos racistas y símbolos racistas", en el partido disputado contra Italia por la Eurocopa. Balotelli, que es negro, fue titular. El resultado fue 1-1.
"Fue persistente durante todo el partido", dijo el director ejecutivo de la ONG Fútbol Contra el Racismo en Europa (FARE) a The Associated Press. "Fue más intenso cuando fue sustituido y salió del campo". La UEFA dijo que su panel disciplinario juzgará el martes el caso.
La denuncia también alude a petardos arrojados al campo después del gol de Croacia, lo que demoró la reanudación del encuentro.
La asociación croata comentó que condenaba el incidente y que se "distancia de todo comportamiento aberrante por parte de los fanáticos". En una declaración, afirmó que los responsables "no son partidarios sino matones que deberían ser marginados de todos los eventos deportivos" y exhortó a la UEFA a "no castigar al equipo nacional croata".
Las reglas de la UEFA responsabilizan a las asociaciones nacionales por el comportamiento de sus fans. Los castigos van desde advertencias y multas escalonadas hasta deducción de puntos e incluso la expulsión del certamen.
Larga data
La UEFA advirtió que no tolerará muestra alguna de racismo durante la Eurocopa 2012 que se disputa en Polonia y Ucrania. Aunque son muy tibios, los antecedentes no faltan.
Hace cuatro años, la UEFA multó a Croacia en 20.000 francos suizos (en ese entonces unos 19.600 dólares) por los cánticos y banderas neonazis de sus partidarios durante su derrota ante Turquía en cuartos de final de la Euro 2008 en Viena.
Ese mismo año, la FIFA multó a Croacia en otros 30.000 francos suizos (en aquel entonces 27.700 dólares) cuando el delantero inglés Emile Heskey fue objeto de abuso racial durante un partido de clasificación mundialista en Zagreb.